SUSANA LÁZZARI: SIGUIENDO EL CAMINO DE HINA

Susana creció en Pergamino teniendo como guía la fuerza de su madre, trabajadora y jefa de hogar. Con el tiempo se recibió de abogada, formó su propia familia en California, y llegó a la política a través de su trabajo en las ONG´s. Hoy es diputada de Cambiemos en representación de la segunda sección electoral y cree que lo fundamental es saber escuchar, de manera activa, para poder ayudar.

La Plata, 10/08/2018


Susana Lázzari nació en el corazón agrícola de la provincia un 1° de octubre de 1965. Su infancia fue “muy feliz y tranquila” junto con sus padres y su hermana mayor. Su mamá Hina fue su gran ejemplo a seguir; ella había comenzado a trabajar en el municipio pergaminense en la década del ‘40, lo que se convertía en un hecho inusual para la época, y durante 45 años transitó cada uno de los pasillos y las oficinas asumiendo diferentes responsabilidades.

Por eso, Susana siempre regresó a la comuna de su ciudad, sintiéndola como su segunda casa; en su arquitectura aún habitan los recuerdos más maravillosos que la vinculan a la historia de su madre, una mujer tan especial como la fecha en la que se despidió de este mundo: un día 11, del mes 11, del año 2011.

“Mi madre estaría orgullosa del camino que recorrí que no me fue sencillo; provengo de una familia de clase media, mis papás estaban separados, y la economía familiar estaba a su cargo”, dice con la emoción a flor de piel, trayendo su recuerdo al presente, marcando la relevancia que implicó su figura.

Y también Pergamino regresa a cada momento en su relato, reafirmando que es su gran debilidad, el lugar de los grandes lazos familiares. Donde vuelve y se siente plena. “Mi papá era el menor de 15 hermanos, tengo alrededor de setenta primos, muchos amigos y mi pareja también es de Pergamino”, cuenta.

Los primeros pasos de Susana vinculados con áreas políticas y sociales fueron trabajando en diferentes Organizaciones No Gubernamentales y fundaciones. Un recorrido que comenzó en el año 2013 cuando se acercó a la Fundación del G25, donde el actual ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, junto con el senador nacional Esteban Bullrich encabezaron una charla en la que hablaron del sector privado como un espacio de incorporación en una nueva política.

“Ahí entendí que es parte de todos nosotros cambiar este país, empecé como voluntaria aportante al grupo G25 y luego de dos o tres meses, Dietrich pidió que fuera la directora ejecutiva de ese grupo en el que estuve durante 4 años”, cuenta.

Ya en el 2015 aparecerán otras propuestas laborales. El director del Banco Provincia, Juan Curutchet, la invitó a participar de sus equipos. Entonces, Susana decidió renunciar a su rol dentro del G25 y pasó a formar parte de las compañías Provincia Microempresas y Fuerza Solidaria, esta última dedicada al cooperativismo.

Es abogada y ejerció la profesión a fines de la década del ´80. Tiempo después se mudó a Estados Unidos, donde trabajó en el ámbito privado en un estudio jurídico abocado a temas de inmigración. “Durante ese tiempo fuera del país, atravesé un largo proceso de aprendizaje y me convertí en una mujer más fuerte”, afirma.

La decisión de mudarse al exterior fue por amor. Se casó con su exmarido que vivía en California, y allí también nacieron sus tres hijos: Tomás es el mayor, tiene 22 años, y está estudiando Economía Empresarial y trabaja; Miranda tiene 19 años y estudia abogacía en la UBA; y Máximo, de 15, está cursando el secundario.




Pasó poco más de una década desde su vuelta. Y el regreso tuvo un fuerte objetivo, ponerse en contacto con diversas fundaciones y Organizaciones No Gubernamentales; acaso aquellos dos ámbitos que Susana abraza con respeto y amor por el trabajo incansable que desarrollan a diario. “La gente me agradece los gestos, yo les digo que estamos haciendo lo que hay que hacer, que ese es nuestro rol. Me siento honrada y espero estar a la atura de las circunstancias”, dice la actual legisladora, que asegura que trabaja al mismo nivel de exigencia que reclama a su equipo.

“En la política hay mucho ego. Es importante buscar el equilibrio y saber escuchar, pero de manera activa, porque desde allí salen las verdaderas soluciones”, cierra la entrevista Susana con fuerte convicción.