EMILIANO BALBÍN: UN LEGADO MEMORABLE

Perteneciente a una estirpe de políticos de raza, el diputado de Cambiemos, Emiliano Balbín, nos abre las puertas de su historia. Una vida marcada por el ejemplo de una madre que hizo frente a la adversidad cuando todo parecía venirse abajo.

La Plata, 10/04/2019


Emiliano nació el 25 de julio de 1974 en Salliqueló. Su madre, Marta, se había formado como bibliotecaria y Osvaldo, su padre, era cirujano y oficiaba como médico del pueblo. En su casa también lo esperaba una tríada fraternal compuesta por Eduardo, Analía y Fernando.   

                                         

La tranquilidad local contrastó siempre con la capacidad de juego que desarrolló con su banda de amigos para disfrutar de los días entre bicicletas, patinetas, kartings, paletas, gambetas de potrero y fintas de básquet. La caza y las cabalgatas campestres también fueron actividades que sellaron su infancia y su adolescencia.

 

“Puedo decir que tuve una infancia muy feliz y la verdad, estábamos mucho tiempo en la calle”, remarca Emiliano y confiesa que “cuando nos mandaban a dormir la siesta nos escapábamos a jugar a la paleta”.

 

Mientras repasa sus años tempranos, el diputado deja escapar una mueca de alegría motivada por la mención al club donde jugó fútbol infantil y supo vestir los colores verde y blanco. “Jugábamos en el Club Atlético Jorge Newbery, el más grande de Salliqueló”, subraya risueño y aprovecha para especificar cuál era su posición en el campo de juego: “Siempre de mitad de cancha hacia atrás, tirando a defensor”.




 

Aunque la existencia de la política en su familia lo antecede, Emiliano ubica con precisión su momento inaugural, sus primeras acciones partidarias, en el marco de elecciones municipales que llevarían a su padre a ganar la comuna salliquelense. “Creo que el bautismo fue la campaña del ´83 de mi viejo para intendente. Estaba toda la sociedad movilizada, nos llamaba la atención. Nosotros pegábamos con engrudo carteles que decían Balbín Honestidad; ése era el lema de mi viejo”, recuerda el diputado con orgullo.

 

La gestión de su padre, no obstante, quedaría inconclusa tres años después debido a su repentina muerte. “Mi viejo fallece en el ´86 de un aneurisma y lo sucede una gran mujer, Mabel Tellechea, que era quien seguía en la lista, y termina el mandato”.

 

Haciendo frente a la zozobra que de aquellos días, su madre irrumpió en la escena partidaria local para retomar la militancia radical de su compañero de vida. “Aparece la figura de mi madre, ella siguió acompañando a los radicales en el comité y siguió militando seccionalmente”, enfatiza el hombre de Cambiemos.

 

Con el secundario concluido, Emiliano se marchó a la Capital bonaerense para estudiar Derecho en la Universidad Nacional de La Plata. “Mi viejo siempre decía que la etapa de estudiante era la más linda y había que disfrutarla”, recuerda el legislador y señala que actualmente “cuando puedo me acerco a la facultad para colaborar con la cátedra Derecho Público Provincial y Municipal”.

 

Por aquel entonces, inició un noviazgo con Jésica y varios años más tarde la pareja se transformó en familia con la llegada de Gonzalo y de Sara. Con ternura asegura que ellos “son los que te conectan con las cosas reales cuando uno llega cansado o enroscado; ellos hacen que pongamos los pies sobre la tierra”. 

 

Así como nos habla de sus hijos, también nos habla de la sencillez y la dedicación de su abuelo, el notable dirigente de la Unión Cívica Radical, Ricardo Balbín. Emiliano lo recuerda en la legendaria residencia de la calle 49, en la ciudad de La Plata, donde pasó parte de su vida Ricardo Balbín. Cuando los nietos llegaban a visitarlo lo veíamos cocinando o preparándonos la leche y estaba en el medio de la dictadura...”. Para ellos, una de las figuras políticas más trascendentes del momento, era simplemente su abuelo. “Entendimos lo que representaba la figura de Balbín cuando vimos esa movilización -el día de su funeral- de Buenos Aires a La Plata”, destaca el legislador.   

  

Con tantas reseñas de construcción política en su familia, él emprendió su propio camino y en 2015 decidió sumarse a la conformación de Cambiemos, espacio por el que asumió como diputado provincial el 10 de diciembre de 2017. “La verdad es que nos incorporamos al bloque de legisladores de Cambiemos de manera muy natural” sostiene Balbín y agrega: “Estoy en nueve comisiones, así que he tenido un gran trabajo todo el año pasado”.   

   

 

Ejemplo de madre

 

Los últimos minutos de la nota nos regalan el costado más emotivo de Emiliano, que a estas alturas ya ha dedicado palabras a casi todas las hojas del libro de su vida; sin embargo, le resulta necesario conmemorar a quien supo dejarle, por medio del ejemplo, una estampa con valores que hoy son parte de su práctica cotidiana. Se trata de Marta, su mamá.

 

A modo de síntesis, lo cuenta así: “Tengo el legado histórico del “Viejo” Balbín, la gestión y la austeridad en la administración pública de mi viejo en la municipalidad; pero la praxis política y la militancia, el ser parte de una estrategia y de un grupo, pertenecer a un partido político, luchar por ideales, tener  proyectos, esa parte la viví más cercana con mi vieja”.

 

El reportaje expira, pero Emiliano alcanza a convidarnos un comentario final, con ojos húmedos llenos de amor y gratitud: “Marta era un ser excepcional, así que la extrañamos mucho”. El diputado se despide y se aleja, probablemente, con muchos más recuerdos de aquella mujer que le ha dejado un legado memorable.