La Plata, 2 de Diciembre de 2017

UN TRABAJADOR SIEMPRE DISPUESTO, AMANTE DE LA MÚSICA Y FAMILIERO

Máximo Olivera, desde su lugar en el Departamento de Mantenimiento, realiza todo tipo de tareas: desde cambiar una cerradura y realizar trabajos de carpintería, hasta pintar las paredes del Palacio.

Dueño de una amplia sonrisa y una alegría contagiosa, “El Negro”, como lo apodan sus compañeros, transita las instalaciones de la Cámara y el edificio Anexo, poniendo el hombro frente a cualquier dificultad.

Como muchos de los trabajadores, Maxi recorre todos los días un largo camino para llegar a la HCD desde su San Miguel natal. El tiempo compartido con sus compañeros ya los convirtió en “su segunda familia”. Con ellos comparten todo, desde el gusto por el trabajo hasta las dificultades, como aquella vez que tuvieron que romper una puerta y rescatar a una nena que se había quedado encerrada en un baño.

De lunes a viernes sus tiempos son limitados, pero los fines de semana los dedica a sus cuatro grandes amores: la familia, la música, el baile y la conexión con la naturaleza. El “Negro” está casado con Andrea desde el 2011; y es papá de Bianca (13 años), Catalina (5) y Samuel (está por cumplir 2). “Todos ellos son el motor que tengo para enfrentar cualquier obstáculo”, asegura.

Para cortar con la rutina, una de las cosas de las que más disfruta es la música. Años atrás tuvo una banda de cumbia con la que recorrió canales de televisión y gran parte del país, y hoy dedica alguno de los fines de semana a animar fiestas con su grupo de baile.