La Plata, 9 de Octubre de 2017

EL CUSTODIO DE LOS LUGARES MÁS RECÓNDITOS DE LA HCD

Ariel Lanza es uno de los eslabones más importantes en el funcionamiento de las instalaciones de la Cámara. Hace 12 años que trabaja en Diputados, pero desde enero está a cargo del Departamento de Seguridad e Higiene, que se encarga de que todo esté en orden y prevenir accidentes.

Lo conocimos a Ariel el día que, junto con sus compañeros del Departamento de Seguridad e Higiene, nos enseñaron a usar los matafuegos y qué hacer en caso de detectar un foco de incendio. Ese día los bautizamos “Los Bomberos”. Pero la tarea de los cuatro integrantes del equipo es mucho más amplia: cuidar al detalle que todo esté en condiciones en los mil recovecos de la HCD.

Cada día salen a recorrer las instalaciones a revisar todos los elementos de prevención. Es una tarea tan rutinaria como necesaria en un edificio donde transitan y trabajan cientos (o miles?) de personas todos los días. Revisan con detalle los matafuegos, los guantes, las mangueras de bomberos, las antiparras, los barbijos, las alarmas detectoras de humo y las máscaras. “Todo tiene que estar bajo control”, asegura.

Ariel es el jefe del Departamento pero se considera “uno más”. Es de cuna platense y se reconoce buen compañero y tranquilo, a pesar de aclarar que “hay que tener cuidado con un escorpiano”. Es padre de dos hijos: el varón, de 20, y la mujer, de 19. Con ellos le gusta compartir su tiempo fuera del ámbito laboral: suelen comer juntos, hacer deportes y también “visitar museos”.

Por fuera de la Cámara, hay una pasión que “no me deja quieto”: el ciclismo lo ha convertido en un trotamundo. Cuando habla de la bici se le dibuja la felicidad en la cara. Es que este deporte lo conectó con muchas amistades, forma parte de su filosofía de vida y gracias a las dos ruedas conoce todos los pueblos de La Plata y alrededores, aunque también admite que su lugar en el mundo está entre las montañas.

Más no lo podemos demorar, la tarea diaria es incesante, más cuando hay sesiones o actividades en las que sabe que van a concurrir muchas personas. Siempre atentos, siempre amables, arrancan una vez más los recorridos por los infinitos lugares de la HCD.