La Plata, 17 de Junio de 2017

ABRIENDO LAS PUERTAS LEGISLATIVAS

Hoy te contamos la historia de Luis Alberto Nievas. Empezó a trabajar en el comedor de la Cámara de Diputados hace más de 25 años, y luego de un tiempo pasó al área de mantenimiento para aprender el oficio de cerrajero.

La cerrajería es una técnica especial con siglos de historia que nació del interés del ser humano por proteger sus bienes y a sí mismo. Por eso, este oficio no sólo ha sido una de las más importantes, sino que no ha dejado de crecer y de aplicar toda la tecnología y la innovación a su trabajo diario.

Luis nos contó que aprendió el oficio de ver trabajar a sus compañeros:“No conocía esta tarea, pero puse mucha dedicación para formarme, pasé horas viendo cómo se trabajaba, y así fue como de a poco empecé a conocer este trabajo”.Y además aseguró que“hay que poner dedicación y respeto por la profesión, porque sin eso las herramientas no sirven de nada”.

En relación a la demanda, Nievas sostuvo que“la cantidad de trabajo va variando, depende de las urgencias que surjan. Muchas veces nos toca lidiar con cerraduras trabadas, la cerrajería es amplia, nos dedicamos no sólo a la reparación y mantenimiento de las llaves de puertas, sino también de candados, de cajones de escritorios o armarios. Hoy estoy a cargo no sólo del Palacio Legislativo, sino también del Anexo y de la Cámara de la Construcción”.

El proceso de fabricar una llave no es, aparentemente, tan complicado como parece, según el especialista.“Es sencillo hacer una llave y no lleva mucho tiempo, sólo paciencia y una buena máquina que te acompañe, el detalle es el pulido, tarea importante para que quede perfecta”,confesó.

En este oficio, Luis aprendió muchos valores:“Tengo la suerte de tener compañeros excelentes, muy buena gente, con ellos comemos asados los fines de semana, somos una gran familia en la Cámara, sé que el día que me jubile los voy a extrañar, me siento un privilegiado, estoy orgullosos de mi trabajo”.