La Plata, 12 de Junio de 2017

UNA VIDA EN LA CÁMARA: DE MECÁNICO A HERRERO DE OFICIO

Alfredo Salvo es el empleado de mayor antigüedad en la oficina de Herrería, y, aunque sus comienzos fueron como mecánico, hace diez años que se desempeña moldeando hierro y metales.

En el regreso a la democracia en 1983, Salvo ingresó en Refrigeración como ayudante, y aunque es mecánico, las circunstancias lo llevaron a convertirse en herrero de oficio. “Cuando abrieron el taller de autos, traje herramientas de mi casa para ir arrancando, y llegaron autos de Gobernación, ya que acá no había. Estuve ahí hasta hace diez años atrás, que cerró sus puertas”, recordó.

Si bien le restan unos pocos años para jubilarse, ama su labor ya que le “genera desafíos permanentes”. “Cuando empecé lo único que hacía era correr vidrios rotos que quedaban de la época de la Dictadura y los llevaba arriba del hueco del ascensor. Los primeros meses estuve haciendo limpieza”, contó Salvo con un dejo de emoción.

Entre las anécdotas que prefirió destacar, rememoró que “cuando el taller mecánico funcionaba en el subsuelo teníamos un Ford Fairlane viejo que le habíamos puesto un motor gasolero pero que había que volverle a colocar el motor original. Para que despegarabien, le empecé a echar aceite al carburador sabiendo lo que iba a pasar: generar humo. La humareda en la playa de estacionamiento fue tal que aparecieron los bomberos y la policía pensando que había un incendio. Y sólo era humo del auto”.

Actualmente en Herrería, Alfredo, junto con dos compañeros, se dedican a reparar y refaccionar cada vez que hace falta en el edificio. Él se encarga de brindarles su experiencia para que se desarrollen en el oficio y le den continuidad a esta tarea dentro de la Legislatura.